Idioma:

Hilos tensores corporales

¿Qué son los hilos tensores?

Los hilos tensores son hilos de sutura utilizados hace varios años en la cirugía cardíaca, hechos de poliodioxanona (PDO), Ácido polilactico o policaprolactona. Estos materiales son totalmente seguros al ser reabsorbibles y biocompatibles, osea, que no generan ningún rechazo ni alergia.

¿Para qué sirven los hilos tensores?

En la medicina estética, estos hilos son implantados en la dermis para inducir la producción natural de colágeno de la piel, creando un efecto “lifting” dado soporte a los tejidos.

¿Cuáles son sus beneficios?

  • Combatir la flacidez de brazos, entrepierna, glúteos  y abdomen, posterior a perdidas de peso, postparto o por el paso de los años.
  • Eliminación de arrugas y piel fina.
  • Regeneración de colágeno y elastina, aportando densidad a la piel.

¿En qué consiste el procedimiento?

La colocación de hilos dentro de la piel se realiza bajo anestesia tópica o local, por medio de agujas especiales que contiene el hilo de diferentes calibres, muy finos medidos en milímetros, en la zona que se desea mejorar. Estos hilos se colocan de forma estratégica, teniendo en cuenta la zona a tratar.

¿Cuántos hilos voy a necesitar?

El número de hilos que se utilizan en cada sesión depende de la zona a tratar, su extensión y de la calidad previa de la piel. A mayor número de hilos que se implanten mejores resultados se consiguen. Por ejemplo para tratar unos glúteos podemos requerir unos 80 hilos.

¿Cuándo voy a ver los resultados?

Al mes de la colocación de los hilos realizamos una primera valoración del paciente y los resultados preliminares. Los mejores resultados se observan a los 2 ó  3 meses de la implantación de los mismos, ya que para entonces se habrá dado al organismo tiempo para producir nuevo colágeno y elastina.

En cualquier momento de este proceso se pueden colocar más hilos para reforzar zonas que requieran más sostén.

Los hilos se reabsorben en unos 8 a 18 meses, dependiendo del material del hilo que se halla implantado y de la situación previa de cada persona.

¿Qué cuidados debo tener después del tratamiento?

  • Evitar masajes en la zona.
  • Poner frió local para paliar la posible inflamación.
  • Seguir una dieta equilibrada que asegure el aporte de vitamina c, aminoácidos, zinc y magnesio para ayudar a nuestro cuerpo a la producción de nuevo colágeno.